Este 1 de mayo me encontró pensando mucho en mi recorrido. Estuve haciendo muchas cosas: manejando equipos de 7 personas en gastronomía, trabaje en agencias, dí cursos; yo la que nse levantaba a las 6 A.M para aprovechar mas horas en el día. Pero tambien fuí la que no se podía independizar, la que no podía irse de viaje, la que no llegaba a fin de mes, la que los clientes la trataban de estúpida.
Hoy, para mí, el éxito laboral no es tener la agenda explotada. Es tener la libertad de poder seguir haciedno cosas que me nutren, de poder descansar, de poder hacerlo desde cualquier lado del mundo, de poder ayudar a quien me necesita y sobre todo poder estar presente:
Poder frenar: Entender que la quietud post-tormenta es parte del proceso y no un pecado.
Elegir las batallas: No todos los clientes son para vos, y decir "no" es una de las tareas más difíciles y honestas que tenemos.
Ser más que un CV: Sos Ludmila la que cocina humita para 10 amigos, la que escribe un libro, la que camina Salta buscando propiedades, y después, la que hace marketing.